“A la manera del piguchén”, o un corazón cosido a la tierra
Por Juana Balcázar - 2025

Escrito por la chilena Ara Arias, y publicado en la primavera de 2018 por Histeria Editorial, “A La manera del piguchén” es un poemario que tiene elementos marcados en su escritura; el agua y la tierra mojada, se van colando en sus versos, recogiendo la oralidad de lo rural. Reflejado en recursos lingüísticos como “pajariuco”, “truncao”, “el paire por el padre, el caule por el cable, el pauto por el pacto”. Dando a sus poemas una composición que se siente viva y dinámica.
Los doce poemas del fanzine construyen un animal mitológico que esboza marcas, cuerpos infectos y prótesis, magullones en las rodillas producidos por el caminar constante de las personas que retrata la autora en cada texto. El “piguchén”, del mapudungun Piwicheñ, que significa “secar a la gente”. Es una criatura con forma de serpiente alada y vampiresca. Un elemento que encuentra su máxima expresión en uno de sus escritos:
“Este es el primer día de vacaciones. Esto es parte del monstruo naciente al que estamos vinculados”.
Frente al monstruo, el lenguaje muta y entiende su propia naturaleza. Donde el hablante acompaña la escritura con fotografías de archivo, que dibujan memorias familiares, resaltando esto con versos como: “una habitación/con dibujos en las paredes/rayas de un jardín pantanoso/olor a purén y risotadas a contraluz”. Profundizando en vivencias de seres humanos que inventan cuentos para entender lo que les rodea. Un ejemplo de esto lo podemos encontrar en el poema “rafael”, donde en su primera parte dice:
“de poco dormir
y de toscas tristezas
en trescientas casas inundadas
adentro
sus dueñas inventan cuentos
de que un día el río
resbalaba sin andamios
tras la inundación
deditos perdidos de un niño manco”

Finalmente, la propia autora
está dispuesta, luego de develar la existencia de ese monstruo naciente que
consume a todos, a contrariar ese vínculo, ocupando el propio lenguaje que lo construye, y lapidando a la bestia con el poema “veranito
de san juan”.
“yo restauro, yo reconstruyo
yo ando así rodeada de muerte
murmurando
retrocedo las imágenes
sueños con olor a sangre seca
santas perdidas en el cauce
de los ríos
una habitación
sus ojos y una niña
y como el murmullo
que aprendí de memoria
perdida, la que regresa
encuentra, la que es llamada
ella supo entonces
que tenían el corazón
como cosido a la tierra”.
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“yo restauro, yo reconstruyo
yo ando así rodeada de muerte
murmurando
retrocedo las imágenes
sueños con olor a sangre seca
santas perdidas en el cauce
de los ríos
una habitación
sus ojos y una niña
y como el murmullo
que aprendí de memoria
perdida, la que regresa
encuentra, la que es llamada
ella supo entonces
que tenían el corazón
como cosido a la tierra”.
